31.5.11

29.5.11

Caer preso.




En el momento en que estás del lado de la ventanilla con la mirada medio perdida en ningún lado y la cabeza volando por vaya a saber donde, desde el bondi que paró a la par del tuyo un par de ojos se te clavan en la frente. Cuando sentís ese pinchazo levantás la mirada y empieza el intercambio ad infinitum, como el de dos espejos enfrentados. Mirás, no dejás de mirár y los ojos no dejan de mirarte, es inevitable. No importa quienes sean los dueños de esos ojos ni cual sea su historia, ambos se permiten estar presos de ese momento porque saben que indefectiblemente van a salir de esa situación arrancados por una fuerza externa, cuando en breve los colectivos empiecen a moverse a distintas velocidades. Ambos saben que ese momento se va a terminar. 

Por eso lo aprovechan.
Y se miran.
Y se ven.

Cuando el colectivo se mueve tu mirada se pierde de nuevo, apoyás la cabeza en el vidrio y tu cabeza vuelve a volar, pensando que esos ojos te cambiaron el día.

R.I.P.




 
  

Caras nuevas en el kiosco.

Por ser naturalmente golosa las novedades glucolipídicas no me pasan desapercibidas, sobre todo si el dulce de leche está entre sus ingredientes.

En materia de alfajores hay unas cuantas primicias, algunas más interesantes que otras.
Vauquita, en un principio la rockeó por ser el alfajor con todo el dulce de leche del mundo, pero eso (mal que me pese, debo decirlo) no lo hizo intrínsecamente bueno. De hecho, todo lo contrario; dulce de leche chicloso y chocolate con gusto a nada. Así que de entrada partamos de la base: VAUQUITA ES BERRETA. En ese marco, la discusión toma otro color. Primero fue el alfajor tradicional de dulce de leche bañado en chocolate y después el de capuccino; pero ahora esta marca amplió sus horizontes lanzando otros dos tapones nasogástricos de azúcar: el Vauquita de leche (con baño de glacé) y el Vauquita de maicena. Todos berreta, aunque el glaceado tiene menos chances de venir hongueado, como me pasó REPETIDAS veces con el de chocolate, malísimo. Sobre el de maicena, lo que puedo decir es CUIDADO, porque es TAN húmedo que más que probablemente no salga vivo del paquete. Pero la empresa no sólo innovó en materia alfajoril, sino también en otras golosinas, poniendo en escena la Vauquita bañada en chocolate (que no la probé pero me la recomendaron altamente) y el chocolate Vauquita relleno de dulce de leche. Mi consejo: que se dediquen a hacer barritas de dulce de leche sólido que tan bien les salen.

Por otro lado una excelente noticia para mi paladar y un total deja vu de mi infancia: VOLVIÓ EL MILKA MOUSSE! Ya hace rato, pero nada, quería decirlo. Mi preferiti siempre fue el blanco; con una tapa oscura y otra clara y el chocolate crespito como un río peinado por el viento. Ahhhh. (Suspiro). Este regreso inspiró a Cofler a lanzar sus alfajores de Mousse, arriesgados para entrar en el mercado del relleno entre dos tapas de masa. No los probé, son mi próximo destino.

Chocoarroz la limó con el chocoarroz sin choco, es decir, bañado en pseudo dulce de leche y relleno de lo mismo (pan con pan?). 

Por otro lado, la minitorta Marinela de Bimbo fue EL hallazgo del mes. Bizcochuelo húmedo de chocolate (rico rico) relleno de una generosa capa de dulce de leche y bañado en chocolare (rico rico), es IDEAL para mojar en el café con leche. Este cuadradito de felicidad destronó a mi querido Bimbo Roll a la hora de la merienda.

Otra cosa que quería decir es que probé los míticos Capitán del Espacio. No me gustaron nada nada nada. Gente, vamos, un sólo calificativo (ay, si, me encanta usarlo) : BERRETA. 

Pero el último shock en las estanterías de la felicidad me lo llevé la semana pasada y me lo dio una empresa que viene jugando plenos con la psicología del insconsciente de la gente tanto como Macri con sus últimas publicidades gráficas de campaña:  Cachafaz, otra vez me hizo saltar el corazón de alegría. Un paquetito metalizado rojo, negro y dorado....OH POR DIOS NO, QUE ES LO QUE VEN MIS OJOS?!?! SU...SU...VOLVIÓ EL ALFAJOR SUCH...no. 
Cachafaz de mousse, cualquier parecido con el mejor alfajor de mousse de todos los tiempos, extinguido en los noventa por razones desconocidas, es pura coincidencia.


28.5.11

Apuradita el sábado.




Caminando apuradita en el mediodía de sábado, pensaba por qué corno no dejé las llaves para copiar al principio del tour de compras y no al final, porque ahora las iba a tener que esperar. 

En la cerrajería dos personas: vendedor y clienta, ambos de setentilarguísimos. El hombre de camisa y anteojos me hizo acordar a la imagen mental que tenía del papá de Pinocho. La señora, de pañuelo tapa ruleros en la cabeza , batón, uñás y labios pintados de chillón y bolsa de supermercado, tenía pinta de clienta exigente. Los encontré envueltos en una charla sobre calidad, servicio e histeria urbana. Bah, más que una charla era una exposición del cerrajero sobre "lo bien que trabajan (hace años ya) con su hijo y que los trabajos bien hechos tardan y la gente está siempre apurada, pero que su filosofía era que los problemas de cada uno son de cada uno y que él va a seguir tomándose su tiempo en pos de producir el mejor resultado".
La señora coincidía todo el tiempo asintiendo con amplios movimientos de cabeza y cada tanto tiraba cosas como "es que claro, a mi si no me gusta no vuelvo, vio" o un "hay mucho chanta dando vuelta". 


El señor seguía y seguía con su catarsis sobre la furia de la gente en la ciudad de la furia (mechando cada tanto comentarios sobre la llave que acababa de copiar y la combinación de cerradura que iba a hacer para el lunes) y yo ahi, que empezaba a sentirme un potus con mis dos llavecitas para copiar en la mano y la vieja que no parecía aburrirse. 
Desde ese lugar omnisciente, atravesé varios estadios mentales y físicos que me llevaron básicamente de un lugar a otro: desde el "PFF, esta gente grande que está completamente AL PEDO y no le importa nada que el resto del mundo (como uno) tiene cosas que hacer" hasta el "Florencia , bancá. ESTA es la histeria urbana de la que están hablando y vos la detestás. Es sábado y, siendo sensata, hacia donde tenés que correr? hacia tu casa a que? a tocar la guitarra? DALE." 


Ahí me quedé, en ese estadio desde el que me senté a observar el intercambio con una sonrisa leve (de calma inducida) en la boca. Empecé a apreciar algo que me parece maravilloso, justamente lo que al principio me inquietó y me hizo moverme en el local de un lado para el otro: la paz con la que transcurre la vida de los viejos, porque claramente el tiempo se mide en otra escala. 


Finalmente, la señora se fué y el cerrajero agarró mis llaves para copiarlas. En eso entró otro cliente, también de setentilargos. "Señor, que necesita?" "Nooo! tranquilo buen hombre! atienda tranquila a la señorita que yo puedo esperar; soy del interior y estoy acá visitando a mis hijos, así que usted se imagina, tengo todo el tiempo del mundo"  Claa, un tipo de setenti y del interior era como todo el combo, sinónimo del "tiempo en cámara lenta" . 
Y ahí nomas el local se empezó a llenar: primero un pibe y después dos rubias, todos pinta de porteñitos histéricos. Los tres oscilaban en torno a su posición de equilibrio cada vez a mayor frecuencia, viendo como el señor cerrajero me copiaba las llaves con toda la parsimonia del universo. El pibe fue el primero que rompió el silencio "hola, tenés para mucho? a que hora cerrás?" . Al rato una de las rubias:  "yo tengo que cambiar una combinación, vale la pena que espere?" y al ratito la otra colapsó y le dijo "OK , yo vengo el lunes, total no tengo problema, chau!" Siguió entrando gente y el viejo todavía con mis llaves. Movia la palanquita, tiqui tiqui, para adelante y para atrás, despacio, miraba atento, movía la palanquita. Atrás mio, la clientela impaciente con cuerpo y ojos oscilantes  en velocidad creciente. Se paraban sobre un pie, se paraban sobre el otro, se paraban sobre un pie, cruzaban los brazos, se paraban sobre el otro pie. Y yo mientras pensaba en la frase del viejo que me recibió cuando entré al local : "yo pienso que los problemas de cada uno son de cada uno y me tomo mi tiempo para trabajar para que las cosas estén bien hechas". LAS MEJORES LLAVES DEL MUNDO me está haciendo este tipo, ustedes no entienden nada.

Terminó mis copias, me las dio, me cobró y me fui, dejándolo directamente expuesto a la masa histérica.

En el camino de vuelta fui pensando en el discurso del chabón; el frenesí de la rutina que transportamos hasta el sábado, la poca paz individual, la ciudad psicótica, la gente psicótica, lo que detesto todo eso y lo que amo la tranquilidad.


Llegué a mi edificio. Metí la llave nueva en la puerta para probarla y directamente no entró. La di vuelta y tampoco. Miré chequeando que era MI edificio al que estaba tratando de entrar y que no estaba forcejeando la puerta del edificio de al lado y si, era el mio. LA LLAVE NO ENTRÓ. Así que abrí la puerta con la llave vieja y cuando intenté entrar a mi departamento con la otra llave nueva TAMPOCO tuve éxito: la llave entró,  pero no dio ni una vuelta. LAS DOS LLAVES MAL. Y ahi despotriqué contra el viejo forro y su discurso de la trayectoria, la calidad y el buen servicio y su rechazo por la gente bajo los efectos del  apuro cotidiano excusándose con una filosofía estúpida para hacer las cosas con toda la pachorra del mundo; todo después de haber esperado CUARENTA minutos dos llaves de mierda para que estén LAS DOS mal hechas y agravado por tener que volver a la cerrajería EN ESE MOMENTO porque cerraba en diez minutos.


Salí del edificio y caminé apuradita en mediodía de sábado, pensando nada más que en el viejo chanta y en revolearle las chapitas de metal por la cabeza. 


Llegué y entré, estaba él con su hijo y ningún cliente.  Respiré profundo y traté de suavizar lo que iba a decir, pero salió lo que salió: 


"LAS DOS MAL. Una ni siquiera entró."


El señor mayor me miró y bajó la cabeza. El hijo me agarró las llaves, las miró y lo miró al padre duro, áspero; lijándole la cara con una frase:
"Viejo, hiciste cualquier cosa "

Y ahí puse el freno de mano mental: "Florencia , bancá. ESTA es la histeria urbana de la que están hablando y vos la detestás. "

Me senté y esperé las nuevas copias. Agradecí amable cuando me las dieron y respondí la disculpa con una flor:

"No hay problema, un error lo comete cualquiera. Además es sábado y, si tengo que correr hacia algun lado, es a mi casa a tocar la guitarra".

Tres cuadras después entré a todos lados sin problemas.

22.5.11

Gallega hot dice: Recalculando.

El otro día, en una charla casual de pasillo, después de darle pulgares arriba al post sobre el peor día de mi historia (gracias, gracias) alguien me dijo que quizás deba dedicarme a escribir sobre logros y desgracias de la vida cotidiana en vez de aspirar a dedicarme a la ciencia. Pongamosle que lo tomé como un halago a como escribo más que como una bardeada a como agarro el matraz, pero además el sujeto en cuestión me aconsejó "darle al público lo que pide", remarcando que lo que quiere es saber sobre mi vida sexual. Bueno, pensé al respecto. 
Como ya estamos grandes y este blog ya hace rato que dejó de oler a Jhonson & Jhonson, decidí que ya es hora de pasar a la siguiente base en este espacio.


Tanteo lo que quiere el público empezando, sin anestesia, con una foto mía en bolas. 


Habrá mas, lo prometo.

Equilibrio.

Pensaba que el desorden y la limpieza son a mi casa lo que la energía y la entropía son al universo; porque cuando lo ideal sería minimizar lo primero y maximizar lo segundo, no puede llegarse más que a una situación de compromiso.

Ahora pienso qué cosas siguen la misma tendencia.


Recalculando...

Domingo post.




Domingo lluvioso que me va a ver todo el día en pijama.
Domingo de Frutigran con dulce de leche y PC en la cama.
Domingo post salida de un sábado que fue post salida de viernes.
Convalescencia de domingo.
Inercia de domingo.
Caos de domingo.

Consciente de que el finde es EL momento para hacer todas las cosas de la semana que quedaron pendientes por falta de tiempo, en vez de verme como una vaga de mierda protagonizando el caos, me veo (protagonizando el caos) sumando puntos en otros casilleros.
Aprendan, porque ESO es verdaderamente ponerle onda y ver la mitad del vaso lleno.


Oh, yeah.

Salida.

Cuando espero el bondi un rato largo y no viene, me hincho las bolas y quiero huir magistralmente en cada taxi que pasa, básicamente tomar la salida rápida y cómoda, aunque 20 veces más cara que la idea original. En esa situación siempre me surge el dilema: sigue valiendo la pena el gasto o eso es algo que debería haber hecho al principio después de esperar el bondi solamente 5 minutos?
Sé que lo que importa es la relación entre el tiempo que uno ya esperó respecto del tiempo total de espera (incluso 5 minutos de espera no son negocio si el bondi pasa cada 7, por ejemplo); pero el punto (el punto choto) es que el tiempo total es la variable incógnita; maldita equis que es el origen de esa duda, incómoda como una piedra en la zapatilla, de si vale la pena o no seguir con el esfuerzo y sacrificio sólo por honrar el camino ya recorrido.

Estoy cursando una materia de mierda y cada vez pasan más taxis vacíos por el aula. Encima es domingo y llueve, creo que no hay mucho que pensar.

16.5.11

I wish that for you.

Steve Jobs, presidente de Apple INC. en un discurso a los graduados de Stanford.

15.5.11

La raya.

ADVERTENCIA: Quien escribe se encuentra bajo los efectos del domingo. No la deteste a causa de esta publicación.

No me imaginé ese momento como uno de los particularmente memorables de mi vida, pero lo fue. Entré al baño, me lavé las manos, me miré al espejo y me quedé congelada: justo arriba del entrecejo, ahí estaba (y está) mi primer arruga. Hubiese preferido que sea por vieja, pero no. Es una raya vertical de más o menos un centímetro que se me hizo por ser demasiado seria y estar siempre demasiado concentrada, con esa cara de persona que presta atención con el ceño fruncido y sacando trompita aunque el ceño también lo frunza bastante por chicata y por gruñona. De repente entendí por qué muchas veces me han dicho que tengo cara de enojada, todo por esa raya de mierda (lo acabo de fruncir).

Uso anteojos y empecé a usar una crema con glicerina a la noche, pero soy consciente de que tengo que hacer un cambio más de raíz. Por eso, otra vez, me fui al baño y me paré frente al espejo a encontrar una solución. Las rayas del enojo se revierten con cara de sorprendida, aunque eso en exceso arruga la frente y las cejas caídas también arrugan la frente pero en otro sentido. Demasiada cara de felicidad significa patas de gallo y marca los cachetes con dos rayas en forma de medialunas enfrentadas, una a cada lado de la boca. Pero la cara triste también involucra ceño fruncido y volvemos al principio. 

En fin, concluí que la solución a mi raya es ir por la vida una leve cara de sorprendida  mezclada con sutil felicidad, al menos por un tiempo. Después, como todo exceso es malo, lo ideal va a ser ir alternando entre las tres posibilidades que se barajan.

No me van a decir que tengo cara de enojada no more, ahora lidiaré con que me crean una completa esquizofrénica. 

Bueno, son precios que hay que pagar.

Ensalada de vectores, palabras y verdades.




Descubrir una verdad siempre hace que mi mundo se sacuda y que con el zamarreo me despierte en una realidad más objetiva. 
Aunque hace no muy mucho, el descubrir verdades empezó a significar despertar pero en un lugar mucho más inquietante que el de siempre; porque de repente percibí que esa escena conocida de decir "FA, así que ÉSTA es la posta" y después nadar en un mar de calma, ya no pasaba. 
Y es que entre tantas supuestas verdades y despertares empezó a crecer la semilla de una duda de las grosas: qué joraca es "la verdad" ???

Lo más peculiar es el lugar de origen de esa semilla sembrada en mi cerebro: la primer clase de Magnetismo Molecular.

En  una materia con tan marcado enfoque mecano-cuántico, era INMINENTE un repaso de álgebra al principio; así que lo primero que Leo dijo fue "bueno, a ver pichones de científicos, diganme...qué es un vector?" 
La típica respuesta se escuchó primero: "es un ente matemático que tiene ciertas características" 
Leo: "ah, joya. o sea que un vector 'es algo con características'...que definición tan amplia!...algún otro que se la juegue un poco más?" 
Otra voz estudiantil: "Un vector es un ente matemático que tiene módulo, dirección y sentido"
Leo: "Bueno, aparentemente aparecieron características, pero nada de la definición de un vector. Cómo escriben un vector? a ver, escribime un vector"
Alumno escribe: "(2,1)" y dice "ese es un vector en R^2 "
Leo: "Bueno, a eso quería llegar. Eso NO ES UN VECTOR. Esas son LAS COORDENADAS DE UN VECTOR, en una base.  Un vector no es eso, sino que es CUALQUIER COSA que yo quiera, siempre que cumpla con estas propiedades..." 

Esa frase fue el sacudón que me impidió escuchar la listita de requisitos para que cualquier cosa que yo quiera pueda ser llamada "vector" y que me despertó en ese lugar completamente nuevo del que hablé más arriba. 

De acá para abajo voy a intentar explicar por qué acabo de tirar una expresión tan sacada para una frase pedorra de un repaso de álgebra. 

El punto es que, por un lado, (2,1) no es EL vector, sino una manera de escribirlo, de expresarlo y para expresar un vector uno tiene que elegir lo que en la jerga se llama "una base", que vendría a ser algo así como el sistema de referencia, el lenguaje. Un sistema de referencia puede entenderse desde un punto de vista mecano-clásico con un ejemplo muy simple:  no tiene sentido que yo diga "Moreno queda a 50km"  a menos que aclare donde puse el kilómetro cero; del mismo modo me tengo que valer de una base para poder escribir un vector.  Pensándolo fuera de la física, si digo "auto" (sucesión de 4 letras a+u+t+o) sin un marco que le de un orden lógico a la sucesión de letras (sin definir un lenguaje), en verdad no estoy diciendo nada. Podríamos decir que "una palabra es cualquier sucesión de letras que cumpla determinadas propiedades"?

Por otra parte es esperable que la manera de escribir un vector dependa de la base que elijamos; por ejemplo (2,1) y (5,8) pueden ser dos maneras de expresar EL MISMO vector pero en bases distintas, o sea ambos pares ordenados representan AL MISMO vector pero usando lenguajes diferentes. Si yo digo "Moreno está a 50 km " es porque puse el cero en Almagro y si digo "Moreno está a 500 km" es porque puse el cero en Claromecó; 50km y 500 km, son distancias diferentes pero ambas ubican el mismo lugar: Moreno. Saliendo de la física, lo mismo pasa si digo "auto" o digo "car": me estoy refiriendo a la misma cosa.

Fijense que para hablar de la base para expresar un vector (base en la que se escriben sus coordenadas) estoy jugando a una dualidad entre "sistema de referencia" y "lenguaje". Resulta ser que la base es la herramienta que nos permite tener TODO lo que podemos conocer de un vector: sus coordenadas. Paralelamente, el lenguaje es lo que nos permite escribir palabras para definir, entre otras cosas, a los objetos. Pero las palabras NO son objetos, por lo que si agarramos (por elegir algo) el subconjunto de sustantivos abstractos (por ejemplo "amor"), todo lo que podemos conocer de ellos son SOLAMENTE las palabras que los definen. 

La existencia de sistemas de referencias, lenguajes, bases, denota la necesidad que tenemos de ponernos de acuerdo, de sentir que hablamos de lo mismo; pero tanto para vectores o palabras, en lo único que podemos ponernos de acuerdo es en la manera de expresarlos y siempre lo que hay detrás de esa palabra o conjunto de coordenadas será desconocido. Eso es un toque desesperante y es el debate filosófico de antaño que en algún momento enfrentó a Einstein y Bohr: existe una realidad objetiva independiente de la observación? El primero decía que sí y que dicha realidad está ahí, acá, latente en todos lados, pero que es y va a ser para siempre desconocida. El segundo sostuvo que no, que la realidad son las palabras y las coordenadas, lo que podemos observar y compartir y que la objetividad o bien no existe, o bien no tiene sentido preguntarse por ella (o ambas).



Como verán, para mi es un toque abrumador digrerir el desconocimiento eterno de lo que está adentro de los kets ( |ket> ) y por eso soy "Bohrista".


Entonces, bajo que condiciones tiene sentido decir que uno "SABE" algo?  Bajo que condiciones tiene sentido pensar que uno está equivocado? Respecto a qué uno se equivoca? Cómo saber que cuando dos personas hablan de algo (vector, amor) se están refiriendo a la misma cosa? En definitiva, existe la realidad objetiva? o mejor aún, tiene sentido cuestionarse su existencia?

Todo queda sin respuesta. 






P.d; JURO que NO estoy drogada. 

13.5.11

Un año de furia compactado en 24 horas.





Ya por ser de parcial era distinto al resto, pero no distinto a los otros de parcial. El lunes parecía inofensivo a pesar de su naturaleza de lunes.

Cuatro de la tarde, llamadito telefónico:

-  Voz del teléfono: “Hola, llamamos del Macri’s Bank para contarle que le acabamos de dar de baja su tarjeta de débito porque fue duplicada”
-  Mi:  “POSTA?!”
-  Voz del teléfono: “Si, así que no compre nada ni vaya al cajero porque la tarjeta ya no sirve, recién la semana que viene va a tener la nueva que ya fue pedida y todo lo que quiera hacer lo tiene que venir a hacer personalmente acá, en la sucursal de Solís y Laconchadelaló.”
-  Mi: “ ¿??...!!!!....bueno, está bien…momento…como es tu nombre?”
-  Voz del teléfono: “Diego”.

Bien Flor, idea brillante: el plan era que cuando él me decía su nombre yo hacía un Voice Graph mental y detectaba si el llamado en realidad provenía del penal o algo del estilo. Pero no, no tengo esas habilidades, no se por que se me ocurrió que las podía tener.
Corté y miré la billetera. Es una billetera donde los billetes no entran estirados, así que vi el bollito de plata (de tonalidad violeta) y pensé que era posible vivir con eso 6 o 7 días.

Cinco de la tarde: Parcial. Ya había entrado de malhumor porque me había comprado un café en el kiosco y ahí mismo me lo olvidé. Al margen de eso, la mayor componente del malestar venía porque sabía que el parcial iba ser un tsunami cerebral de MUCHAS cuentas (aunque pelotudas) y de cosas en las que hay que prestar mucha atención para no cagarla. Yo suelo cagarla cada 3 números que escribo y esta no iba a ser la excepción.
Dicho y hecho. Parcial del orto, me dolía el cuello, la cabeza, la panza y tenía sueño acumulado de 4 días. Tenaz (o cabezona como siempre), hice mi mejor esfuerzo (o me recibí de caradura) y entregué cosas.

Terminé para las 21.30hs y me fui de la escena del crimen hacia mi laboratorio, donde había dejado la campera (en un día de 10ºC de temperatura promedio), el celular y las llaves el mi casa. Detalle que se me escapó: junto con las llaves de mi casa estaban las llaves del laboratorio que las contenía. Detalle PEOR AUN : todas las personas que era posible encontrar adentro estaban en un congreso a mas de 1000 km.
Resumo: 21.30 hs, laboratorio cerrado con mis llaves, celular y campera adentro. Creo que estar en pelotas en Corrientes y Florida debe sentirse parecido.

La vía de razonamiento más corta fue pensar dos cosas: 1) qué personas de este mundo tienen llave de mi casa y 2) cómo llegar a ellas sin celular y pocas monedas. La segunda pregunta se contestó primero porque el ÚNICO celular además del mío que me acuerdo de memoria es el de mi mamá. Pero para la otra había dos respuestas: mi mamá y mi ex.
Bueno, al menos había intersección no nula entre ambos conjuntos: como siempre, mamucha (aunque estaba a 50 km de mi persona).

Recorrí todos los teléfonos públicos de la facultad hasta encontrar el ÚNICO que funciona con monedas.
Hola má, uy..dónde estas? Trabajando? Uy…bueno, escuchame, necesito el celular de yasabésquién. No, no pasó nada, nada grave. Si, anoto: Cero..once…nueve…cinco..uno. Listo. Dale, beso.”

Más monedas en el aparato.

Hola, soy yo. Es una de esas situaciones límite por las que te pedí que te quedes con mi llave. No, bueno, más o menos. Mi llave? Ah, está en tu casa. Y vos dónde estas? No estás en tu casa, ok. Hacemos así: voy para lo de tus viejos, agarro la llave de tu casa, voy a tu casa, agarro la llave de la mía y te llevo de vuelta la llave de tu casa. Dale. Te pido mil disculpas.”

Cagada de frío, sin celular, sin débito, sin llaves y pensando que por ahí yasabemosquién pensó que yo había armado una parodia del día de mierda para tener una razón para interactuar; enfilé para lo de sus viejos en busca de mi llave. Ni de casualidad me acordaba la dirección exacta, sólo la intersección de calles. Me bajé del bondi en un lugar que nunca había pisado, pregunté en una farmacia de turno por alguna de las calles, la ubiqué y empecé a caminar en el sentido que me pintó.

A las cuatro cuadras, perdida en Little Horse, un pibe apareció en mi campo visual. “Joya, le voy a preguntar si estoy yendo bien”. No fueron más de cuatro pasos los que llegué a dar (si, todo cuatro) que lo tenía encima pidiéndome la billetera y de una manera no muy amable. Casi le pido que se cope y que no me haga sufrir más, pero no, se la di. Se fue corriendo con mi bollito de billetes y me revoleó la billetera vacía; se hubiese llevado mi tarjeta de débito, total ya alguien me la había choreado vitualmente.

Desahuciada y sin la plata que me iba a permitir sobrevivir el resto de la semana empecé, casi sin darme cuenta, a patear para adelante a paso vivo. La calle desierta completamente después de un rato se acabó. Un hombre (que rogué que no sea violador serial ni alguien relacionado con la trata de blancas) apareció para que yo le pregunte si faltaba mucho para llegar a esa calle del orto y menos mal que apareció porque me dijo que la calle del orto  había quedado atrás hacía doce cuadras.
Inhala, exhala. “Gracias, señor” Y larrrr(muchas RR)econ@&$%”.

Doce cuadras después llegué a la puerta de lo de yasabemosquién. 
“Vení, pasá”. 
“ok, saludo a tus hermanas y listo”, pensé.
No, “pensé” un carajo; tenía un plato de comida para mi en la mesa. Intentando hacer lo políticamente correcto que era mantener el orgullo arriba y guardar la compostura, me hubiese encantado decir que no; pero visto y considerando que su familia siempre me hizo sentir muy cómoda, que a sus hermanas les tengo un cariño enorme y muy especial, que  mi última ingesta habían sido 5 caramelos tristes hacía 8 horas y que no tenía un morlaco ni para una porción de pizza al corte..no me negué.
Panza llena después de una cena bizarra  y llave ajena en mano, partí hacia SU casa para tener las llaves de MI casa y al fin descansar en paz. Pero no, para eso faltaba más.

Una vez en SU casa, me topé con dos juegos de llaves colgados. Sin dudar, agarré “el mío” pero al rato,  cuando lo metí en MI puerta no entraba. 
“QUE ONDA?” …las miré y claro, era “mi” juego de llaves…pero de SU casa! . Volví por “su” juego de llaves de “mi” casa y en el medio me compré (con plata prestada de yasabemosquién) un chocolate de tamaño industrial.

A una cuadra de mi destino final, un grupo de tres personas apiñadas en una esquina (dos hombres y una mujer) me miraban de reojo. Yo, ya con los pies cansados y fuera de la tierra noté la situación pero no le di pelota. A metros de pasar por al lado uno me miró directo y me dijo “vos muzza..aca no viste nada” . Miré bien, había paquetitos de por medio. Larreputamadre. Caminé velozmente la última cuadra y entré a mi morada. Desde el ascensor escuchaba el ruido de mi teléfono fijo y además me hacía pis. 

Llamé a un radio taxi para mandar las llaves ajenas a su lugar de origen. Confieso: la primera vez en mi vida que llamaba a un radio taxi (si, la primera vez en TODA mi vida). “Hola quería pedir un auto a micasa-tres-seis-uno ...si...no...no, para mandar unas llaves....eh? ...ah...si..mensajería, bueno, eso quiero, una mensajería. Qué? A donde va? ...eh...ay, no se. Bancá que llamo, le pregunto y te vuelvo a llamar” 

Tubo colgado.
Tubo en mano de nuevo.
Hola, soy yo...me decís la dirección exacta de la casa de tus viejos? No, quedate tranqui, no me pasó nada, pará, ahora hablamos...si, escuché que me llamaste intermitentemente cuando estaba en el ascensor..no me pasó nada, estoy bien!! pará, ahora te explico... Nada! Es que me meo!”

Un pis más tarde...

Hola, soy yo de nuevo...la dirección exacta a donde tienen que mandar las llaves es lacalledelortodondemerobaron ...seis-uno-algo. Si, ok, si. Bueno, bárbaro.”

Tubo colgado.
Tubo en mano de nuevo.

Hola, listo, ya está todo, ya te lo mandé. Estoy bien, pero necesito terminar con este día ya mismo”.

Hora y pico de charla después, tubo colgado. 


Me dormí mucho antes de abrir el chocolate.

11.5.11

Red social..

Un espacio para que la gente común le cuente al mundo lo que tenga ganas.


Fuerte.

10.5.11

Educando.


Después de este videito educativo casi casi autobiográfico, me sentí orgullosa de mi armario de colores.

Ceca.



Como me gusta este pibe.

6.5.11

Blog not dead.


En más de 140 caracteres, sin ventana de chat ni ningún juego que nos inicie en la ludopatía, desde acá seguimos resistiendo.


Sacado de www.cinismoilustrado.com

5.5.11

Siento sesenta.

Hoy en el 160 se me sentó al lado el chico más lindo del mundo... y fue todo el viaje repitiendo el chori de anoche. Mientras las mujeres del bondi me envidiaban y lo radiografiaban con los ojos, yo me envolvía en todo mi pañuelo perfumado y me enteraba de todas las especias que condimentaron su cena.

Para los que se preguntan lo que es el balance kármico.

4.5.11

Café debate.

Para ponerle a alguien el título de "héroe" debería existir una lista de requerimientos a cumplir y así la asignación consistiría solamente en chequear que el que lo reciba cumpla con todos . Suena a mecanismo razonable a pesar de lo imposible que sería que exista una lista única.
Pero claramente no existe tal lista ni ningún otro criterio y eso se prueba con contradicciones cotidianas. Para demostrarlo basta hacer un experimento mental muy simple: aun con la existencia de diversas listas,  si digo "un hombre fiel a sus ideales, que en la lucha armada protagonizó la revolución liberando a un pueblo" no hay dudas de que me estoy refiriendo a un héroe.

Todos sabemos de quien hablo, no?


1) Si, de San Martín 
2) Si, del Che.


Apuesto a que la mayoría eligió sólo una. A esas contradicciones me refiero. 

3.5.11

La capital.

Volviendo de trabajar, cuando pasé por Plaza Italia me acordé que cuando era chica me gustaba ir a la feria del libro y a la rural. Hoy no voy ni a palos básicamente porque el concepto me parece aburrido, pero en ese momento ir a la feria del libro era mucho más que góndolas y folletos. Tenía todo lo que significaba ir a 'la capital' , la salida de todo un día que se hacía algunas veces al año. 
La capital era el mundo copado; un lugar gigante donde los autos no paran y donde los negocios tienen cosas que no se consiguen en otro lado. 
A la capital se tiene que ir bien vestido, aunque el tren arruine el peinado y arrugue la pollera. 
Mucha gente distinta que camina muy rápido; gente con sombrero, gente con botas, gente con traje, gente con kipá. Gente ridícula, gente graciosa, gente atrevida, gente sola, gente linda, gente rara. 
El teatro Gran Rex, Los taxis, los paseadores de perros y los edificios eran definitivamente cosas sólo de “la capital”.
Y sobre todo, en la capital estaban los famosos.
Por eso había dos cosas que no faltaban en mi mochila de Xuxa cada vez que iba: mi pijama de perros por si me perdía y tenía que dormir en la calle y un anotador de minnie con una lapicera, no iba a ser cosa de ver un famoso y perderme el autógrafo.

Pensaba en esto hoy, mientras sacaba la llave de mi morral, entraba al edificio y después a mis pocos metros cuadrados de alivio en Almagro. 

Me saqué el saco y me senté a escribirlo.