17.12.10
Comida viva: Carne de cañón para los nerds
16.12.10
Simple apetit.
Junto con los centros culturales, los colectivos teatrales, los megagimnasios abiertos 24-7, las "cadenas" o "franquicias" (básicamente, réplicas de negocios de cualquier rubro), y las rotiserías vegetarianas chinas, es distintivo top de esta ciudad neurótica los restaurantes con nombre original. "Santagula", "Enfundá la mandolina", “Un Gallo para Esculapio”, “Pájaro que comió, voló”, “En el nombre del postre” o “Te quiero mucho, poquito, nada” ,"Siamo en el Forno", "La casa del queso", "Efímero festín", "Perón, perón", "Me mata Buenos Aires", "La sartén por el mango", son flashes que me vienen a la cabeza de cada viaje en bondi o alguna pasada. Pretenciosos, buscan distinguirse todos de todos, pero tienen como denominador común la compleja decoración (casi siempre abigarrada y con alguna temática), y la dramáticamente acotada carta, con precios de moderados para arriba.
Advertencias básicas para sobrevivir a una de estas experiencias palermitanas: Antes que nada, la identificación del lugar, la cual puede ser fácil si a la vista es un lugar de comidas simple pero en su nombre tiene palabras como 'bistró', 'almacen' o 'restó'. Ojo a la hora de pedir: En esos lugares no venden milanesa con ensalada, sino 'loncha de carne ensobrada en virutas de pan sobre colchón de verdes' que es algo completamente distinto; pueden darte un guiso de lentejas, pero el nombre lo hará sonar a "Salmón rosado de las aguas benditas de las Islas Galápagos que brilla por las pepitas de oro incrustadas en sus fibras". Las ensaladas se condimentan con 'aceto y oliva'. En las paneras abunda el pan de pizza y los diminutos saborizados. Si pedís "Papas rústicas" te van a traer pedazos de papa con cáscara. Las mezclas de ingredientes suelen no caber en el imaginario popular: "Lasagna de hongos, ricotta, champignones, atún, calabaza y espinaca, con salsa caprezze de tomate, albahaca y láminas de parmesano" (Eso lo podría haber hecho en casa, si llegaba un día a las 11 de la noche y me arreglaba con todo lo que había en la alacena mezclándolo, aunque tendría que contar con sobras sofisticadas). En esos lugares no hay mozo, hay mesera y con alforja a la cintura (el cinturón ese de tela que tiene bolsillitos). El intermediario entre el consumidor, la mesera, el tícket y el dinero (o el débito) es una especie de librito sin hojas y de cuero; todos se conjugan en un intercambio confuso pero finalmente exitoso. Y por último, no salir corriendo ante el dilema: "propina o con el servicio de mesa ya está?" La respuesta es simple: propina. El servicio de mesa paga todas las boludeces con las que a uno lo compran ni bien se sienta y piensa "que atenta que es la gente de este lugar!"; el vinito, la panerita copada, el menjunje, los grisines con semillas; nada es gratis en la vida y en ese lugar, menos.
En fin, para mi es un mundo nuevo. En Moreno el mundo gastronómico se reduce a la pizza de "La Nápoli" , los canelones de "La curva" y los sanguches de vacío de "La rueda". Y si queremos elevar el nivel, podemos ir a por un plato elaborado de "La Posta" o el clásico tano "Nonna Marietta". Grisines, vino de la casa, dos cubiertos y un vaso por cabeza.
15.12.10
Ya no más.
Ni de prender las luces, ni de limpiar los baños, ni de hacerle café al jefe, ni de ir a comprarle quesito a las secretarias. No mas verla vaciando los tachos de basura de todos los sectores ni trapeando el piso. No más mates matutinos con charlas sobre lo difícil que se pone matemática y el secundario en general cuando uno tiene hijos, vive lejos y va después de prender las luces, limpiar los baños, hacerle café al jefe, comprarle quesito a las secretarias, vaciar los tachos y trapear el piso.
13.12.10
La columna de la semana.
Larga pero sin desperdicios, para el diario Democracia de Junín. Googleenlo, es un señor periodista.
LA COLUMNA DE LA SEMANA por Luis Domenianni
¿Pero qué esperaban? ¿Qué otro resultado puede arrojar el populismo facilista? ¿Qué se puede aguardar cuando el Estado no cumple, ni hace cumplir la ley? ¿Cuándo abandona su indelegable responsabilidad sobre el monopolio de la fuerza? ¿Cómo debe reaccionar una sociedad cuando los valores básicos que la deben regir son trastocados desde la cúpula del poder?
Estos y muchos más son los interrogantes que quedan pendientes de respuesta tras los sucesos de violencia ocurridos en el barrio de Villa Soldati de la ciudad de Buenos Aires.
De todas maneras, la cuestión de fondo es el paradigma que regirá la vida de los argentinos. Trabajo, estudio, capacitación y esfuerzo no parecen ya los elementos centrales en la búsqueda de una vida mejor. Esas cualidades que hacen libre a un hombre o a una mujer quedan de lado. En su lugar aparecen el hombre y la mujer cliente pendientes para vivir del favor político a cambio de la entrega de su dignidad.
¿Son esa mujer y ese hombre clientes culpables? Decididamente, no. Son víctimas. Tan víctimas como los otros, aquellos que se empecinan en continuar su búsqueda de libertad. Los unos porque quedan anulados. Los otros porque ven su camino sembrado de escollos artificiales. Los primeros hace rato perdieron la fe. Los demás, aún si insisten, ya no creen en nada.
Algo es seguro. Así, no se construye un país mejor. Así, de nada sirve el alto precio de la soja en los mercados internacionales. Así, los resultados de la educación son escuálidos aunque mucho se invierta en ella. Así, la salud sufre deterioro aunque la ciencia logre avances inimaginables. Así, la pobreza y, sobre todo, la indigencia campean aunque se declamen redistribuciones del ingreso. Así, la delincuencia y la droga encuentran terrenos propicios e infunden inseguridad entre la población. Así, los corruptos disfrutan de sus correrías amparados en una impunidad casi absoluta.
Insisto. Es un problema cultural. De valores. O se construye una sociedad fundamentada en el esfuerzo y la capacitación. O se edifica un facilismo fundado en la dádiva. En el primer caso, siempre el resultado es cohesión. En el segundo, inevitablemente, disolución.
Ceguera uno.
Ninguna sociedad puede voltear la cara ante la presencia de sectores indigentes que la compongan. No es justo. No es válido. No es solidario. No arroja buenos resultados. No puede haber indiferencia ante la desgracia del prójimo. Un niño no debe morir porque sus padres no pueden alimentarlo. O porque desconoce quienes son sus mayores. Tampoco debe dejar de ir a la escuela. No debe trabajar. Mucho menos pedir limosna. Ni vivir en la calle.
No se trata solo de un problema ético o de conciencia social. Se trata hasta de una cuestión práctica. ¿Vale reclamar por la inseguridad cuando se es indiferente a la realidad descrita? Decididamente, no. Ese menor que pide monedas en una estación ferroviaria, casi inevitablemente, dentro de poco tiempo, arrebatará carteras de ancianas que suben al transporte público. Aspirará pegamento o se convertirá en adicto al “paco”. Luego, asaltará kioscos o remises. Su enajenación lo llevará del simple delito al delito violento. Habrá víctimas. Finalmente, casi con certeza no llegará a adulto. Alguien, policía, víctima de sus delitos o cómplice de sus fechorías, lo matará. Su lugar será ocupado por otros tantos que nacen, viven y morirán como él.
Esa y no otra será su historia. Puede haber excepciones. Pero, es la regla. La vida de ese menor no es producto del azar. Es, en primer término, el resultado de una política neoliberal desarrollada por el peronismo menemista en los años 90. Fue en aquella etapa cuando la sociedad argentina se partió en dos. Algunos favorecidos que viajaban, de manera artificialmente barata, por el mundo o compraban electrodomésticos en cuotas. Y otros muchos que perdían su trabajo como resultado de políticas antiproductivas y, cuya falta de calificación, les impedía recuperar, por siempre, un empleo. Fue el germen, la semilla de la marginalidad. Llegó y se quedó. Como vamos, difícilmente pase a ser un mal recuerdo.
Y el marginal –más correcto sería decir el marginado- aprendió y comprobó que ese iba a ser su “status” definitivo. Perdió, por tanto, la esperanza. No le quedó otra que la “changa” esporádica y/o el delito. Su descendencia creció marcada por el sino de la indigencia. No conoció, ni conoce otra forma de vida. No alberga esperanza. Le da igual vivir o morir. No hay futuro. Solo presente. Vale el ahora. Y no vale, nada más. Resultado: delito y violencia.
Ceguera dos
Luego llegó el nuevo milenio. Y con él, la necesidad de atender o al menos de no ignorar la marginalidad. Existían dos opciones. Retornar al país productivo o usar la marginalidad con provecho político. El peronismo kirchnerista gobernante optó por lo segundo.
No se trató entonces de regenerar un tejido productivo. Ni de jerarquizar la educación. No se trató de construir una red de contención para los desfavorecidos con la intención de reintegrarlos a la sociedad. Se prefirió mantenerlos como tales y coptar sus voluntades con dádivas de menor cuantía que los atara definitivamente al carro K.
Nadie habló nunca de un seguro nacional de desempleo decreciente anualmente y con capacitación obligatoria a cargo del Estado. No. Fue preferible inventar planes de escasísima productividad cuya distribución quedó a cargo de punteros y organizaciones pseudo sociales para generar clientelas cautivas y, de paso, recaudar. Casi no se habla de esfuerzo, ni de capacitación. Y la única obligación realmente exigida consiste en la asistencia perfecta a marchas o encuentros políticos para escuchar indiferentes consignas que no entienden, ni les interesan.
Es así, que tras años de bonanza económica gracias, en buena medida, al alto valor internacional de los productos que la Argentina exporta, la indigencia no solo no quedó atrás, sino que aumenta y, por ende, aumenta la inseguridad. Los hechos de Villa Soldati constituyen una muestra de ello.
Engaños
Que los “okupas” son bolivianos y paraguayos. Que los conflictos sociales no deben ser reprimidos. Que la protesta social no debe ser penalizada. Que los alumnos de las escuelas secundarias no deben ser castigados aún cuando causen desmanes. Que todos deben aprobar, aún cuando no sepan nada. Que no hay inflación. Que no existe la inseguridad. Etcétera. Etcétera.
Parecen cuestiones diversas pero todas están relacionadas con la batalla campal del Parque Indoamericano.
¿Cual es la importancia de la nacionalidad de los ocupantes? ¿Acaso, inmigración boliviana y paraguaya no hubo siempre? ¿Ser paraguayo o boliviano implica un sinónimo de “okupa”?
¿Por qué no nos ocupamos del fondo de la cuestión? ¿Alguien piensa que de pronto, de la noche a la mañana, cerca de cuatrocientas personas de escasísimos recursos se organizan para tomar un predio? ¿Quién confeccionaba las listas para la asignación de parcelas? ¿Quién cobraba alrededor de mil pesos a los futuros “propietarios”? ¿Quién usó la desesperanza de la gente para cometer un fraude? ¿A quién benefició políticamente, al inicio, la ocupación?
Obvio resulta que las respuestas no deben buscarse en el origen nacional de los ocupantes.
¿Desde cuando conflictos y protestas sociales que se salen de cauce no deben ser reprimidos? ¿Es válido cortar calles, avenidas y autopistas? ¿Usurpar espacios públicos y propiedades privadas? ¿Ante el caos cotidiano en las principales ciudades del país quienes trabajan o estudian sólo deben exhibir resignación? ¿Eternamente deberemos ver manifestantes –sociales o agropecuarios- interrumpir el tránsito y el normal desenvolvimiento de las actividades productivas? ¿Manifestar, sobre todo cuando se es oficialista, es una nueva actividad profesional remunerada con planes sociales, choripanes, traslados pagos y demás yerbas?
Obvio resulta que las respuestas deben buscarse en el sistema de clientelismo político que arrastra en la metodología aún a los opositores.
¿Si no hay castigo para nadie, por qué los adolescentes van a autodisciplinarse? ¿Por qué van a estudiar, si no reprueban? ¿Por qué maestros y profesores van a ejercer con responsabilidad su función, si los presionan para que los resultados sean buenos aunque los niños y los jóvenes nada aprendan? ¿Por qué un policía va a actuar ante un delito cuando el gobierno deja que la gente se mate durante cuatro días sin intervenir?
¿Mentir en los índices inflacionarios es inocuo? Es tan grave que no solo trastoca el desarrollo económico, impide las inversiones y reduce la creación de puestos de trabajo, sino que afecta sensiblemente a quienes menos tienen aunque un pobre ministro de Economía opine lo contrario.
¿Qué que tiene que ver con el bochorno y los muertos del Parque Indoamericano? Nada más y nada menos que la imposibilidad de los ahora ocupantes de continuar pagando alquileres que alcanzan a los mil pesos por una más que precaria habitación en una villa de emergencia. No, la inflación no es inocua.
El kirchnerismo no es malo porque aplique una u otra medida que algunos consideremos equivocada. Ni siquiera lo es por los escándalos de corrupción que le estallan uno tras otros. Lo es porque nos impone una cultura, un modo de pensar, una forma de actuar que nos lleva al desastre. Al enfrentamiento y a los muertos.
Ineptitud
Mauricio Macri demostró, una vez más, que no está a la altura de las circunstancias. Desde estas columnas sostuvimos que crear la policía metropolitana en contra de la voluntad del gobierno nacional, es decir sin traspaso de los efectivos de la Federal, iba a traer consecuencias graves. Una cosa es la razón y otra la oportunidad política.
Macri lo ignoró y pagó los precios. Primero del espionaje, ahora del desmán con cadáveres y heridos por doquier en el Parque Indoamericano. Tal vez él pague un costo político. Los muertos y los heridos pagan un costo mucho más alto.
Pero además es un inepto porque lo que pomposamente se llama Parque Indoamericano, de parque no tiene casi nada, salvo una pequeña porción. El resto es un descampado invadido por malezas. Casi una invitación a la ocupación ilegal. Más aún cuando enfrente están los K que no reparan en métodos con tal de aplastar a quienes encuadran como enemigos.
Macri no puede mirar para otro lado. No puede limitarse a echar culpas sobre el gobierno nacional, que las tiene, como si fuese inocente. Algo de razón le cabe a Aníbal Fernández, aunque sus intenciones sean aviesas, cuando dice que la metropolitana no pudo asegurar el predio luego del desalojo inicial. Ni lo aseguró, ni lo intentó.
Ahora resulta que Macri reconoce que la metropolitana no tiene capacidad operativa para este tipo de conflictos. Entonces ¿Para qué la creó? ¿Pensó que los K no se iban a dar cuenta? ¿Qué la dejarían pasar? Decididamente, con ineptitud e ingenuidad no se puede pretender un destino superior. El precio no es enmendar un error. Es lamentar cuatro muertos y varios heridos.
Embustes
Si Macri es un inepto, Aníbal Fernández es un embustero profesional. El embuste se diferencia de la mentira. La segunda niega la verdad. El primero la disfraza para desnaturalizarla.
La absurda disputa que sostuvo con Macri acerca de la xenofobia mientras la gente se mataba a pocas cuadras junto con su tramposa defensa de la no intervención policial cuando todos vimos a la Federal gatillando en la primera noche de enfrentamientos, seguida por su silencio frente a los pedidos de ayuda que le llegaban desde el inepto macrismo, conforman un cuadro de embuste continuo que no hace sino abonar un terreno donde brilla por su cara… dura.
Nunca, en su vida, podrá explicar, aunque le sobren palabras, la ausencia policial –tampoco lo podrá hacer Macri- en la batahola del viernes por la noche. Nadie puede decir que no se trató de una lucha anunciada. La autoconvocatoria de los vecinos para las 19, el ingreso de más ocupantes al predio, el miedo generalizado sobre la inseguridad –que no es una sensación- por un lado, la desesperación económica –que no reconoce redistribución de la riqueza- por el otro, presagiaban la violencia. Para todos, menos para Fernández y el inconsistente Julio Alak, quién, aunque usted no lo crea, era al momento de los hechos ministro de Justicia y Seguridad.
En un país serio, cuatro muertos y varios heridos implican, al menos, renuncia de ministros. En la Argentina K, no.
Frivolidad y política
Mientras piedras, palos y disparos arreciaban en el suroeste de la ciudad de Buenos Aires, en Casa de Gobierno, Cristina Kirchner hacía gala de un autismo rayano en la frivolidad.
Lejos de preocuparse por muertos y heridos explicaba, en una triste respuesta al intento de desviar la atención sobre el verdadero problema que ensayó Macri cuando habló de la ley inmigratoria, que sus empleados domésticos chilenos en su mansión de El Calafate son muy buenas personas. Sin palabras.
Pero, de pronto, sin explicar por qué, ni para qué, anunció la creación de un Ministerio de Seguridad. Y decidió que Nilda Garré lo encabece.
Dos lecturas. Si el gobierno no tiene nada de qué arrepentirse, por qué crea de la noche a la mañana un ministerio de Seguridad al momento de su mortal inacción en el Parque Indoamericano ¿Reconoce que Julio Alak fue un pésimo ministro? ¿Reconoce que el verdadero jefe de la Federal, Aníbal Fernández, fracasó? ¿Implica un cambio de actitud frente a una realidad hasta ahora negada?
Si la respuesta a lo último fuese positiva, el personaje elegido para desempeñar el cargo no parece dar la medida. Poco importa si Garré se caracterizó por una carrera política de saltimbanqui. De su filo montonerismo de los años 70, a su diputación justicialista durante el menemismo, de su salto al FREPASO y su actuación como viceministro del Interior durante el gobierno de De la Rúa a su transversalidad kirchnerista, muchos, quizás demasiados, fueron los avatares de esta ex embajadora política de Néstor Kirchner en… Venezuela.
Pero, no importa. Hagamos abstracción del pasado. Su único mérito como ministro de Defensa fue su inacción con excepción hecha del “revanchismo” fuera de tiempo que la llevó a hechos tan trascendentes como descolgar un cuadro del criminal Videla en el Colegio Militar o cajonear el ascenso de oficiales por portación de apellidos –hijos y sobrinos- vinculados con la represión asesina y la violación de los derechos humanos en la década del setenta.
Garré ostenta el triste record de obtener un presupuesto insignificante para las Fuerzas Armadas, cuyo resultado es la casi total incapacidad operacional de los efectivos militares. Están pero es como si no estuvieran. Los aviones no vuelan, los barcos no navegan, los tanques no ruedan. Los pilotos de la Fuerza Aérea que tanto cuesta formarlos emigran a las aerolíneas comerciales, no solo por mejores salarios, sino porque no pueden completar horas de vuelo ante la falta de repuestos y combustible.
Es tanta la improvisación que Cristina Kirchner ya nombró a Garré en Seguridad y aún no sabe quién la reemplazará en Defensa. Un granito de arena más para un país que ya no cuenta con capacidad militar para defender su territorio, sin hablar de capacidad disuasoria para que dicho territorio no corra peligro. Hasta un coronel boliviano se dio el lujo de entrar con tropa en la Argentina para solucionar una cuestión económica.
Si el mérito de Garré en Defensa es lo que la lleva a Seguridad, entonces “estamos a la parrilla”. Habremos reemplazado al embuste, por la nada.
Disculpe el lector el tono de la columna. Pero el precio de cuatro muertos pagado por la decisión del Estado de no ejercer el monopolio de la fuerza es excesivamente alto para cualquier conciencia.
11.12.10
Desde adentro.
El 57 estacionó, abrió la puerta y flor fue bienvenida con olor a goma quemada. Welcome to the jungle, baby, ESTO es Moreno. Papá esperaba del otro lado del puente, porque las gomas humeantes obstruian el lado conveniente. Los dos buscaron a mamá y se adentraron de nuevo en 'la gaona', hacia el destino final de la tarde. Pero lamentablemente no pudo ser. Lamentablemente 15 monchos (como mucho) de gorrita y zapatillas de resortes habían decidido instalar sus gomas quemadas, su patoterismo, sus palos y su mierda en el medio de la autopista (privada) , decidiendo que todos los que estábamos ahí no íbamos a llegar a destino. Alta galleta se armó. Apareció gendarmería, a los tipitos de verde se les hacía agua la boca por ir a agarrarlo del cogote. El ambiente se empezó a caldear, la gente varada se empezó a escuchar y también las puteadas a los gritos por parte de los que venían a toda velocidad de la mano de enfrente. Flor trataba de mantener la calma, pero miraba el reloj y no podía dejar de calcular la distancia inicial hasta el piquete y considerar la aceleración del auto para sacar la velocidad final con la que les hubiese pasado por arriba y les hubiese hundido la cabeza, 'porque pasando a 150 km/h si no se corren son suicidas, suicidio no es homicidio', pensamientos, bah.
Con el humo negro como telón de fondo, los autos se convirtieron en personas. Viejos, bebés, embarazadas, cuellos ortopédicos, gente común; que cumple con sus obligaciones pero por decisión de otra gente a veces no puede gozar de todos sus derechos y no sólo eso, se ven obligados a ser los corderos de otras "personas" para no salir lastimados y/o resguardar las cosas que lograron con sudor de frente.
Ya iba hora y pico, el bautismo era historia. Flor juntó, juntó, juntó, juntó. Preguntó a un pelado que carajo pasaba, y la respuesta fue odiosa: 'les cortaron la luz' . El problemita es que Flor viene juntando hace mucho, porque no puede entender todo esto y se le vuelve intolerable. Y todo lo que juntó se transformó en la fuerza impulsora que la hizo bajar del auto y empezar a caminar para adelante, sin ver nada, sin escuchar nada, podrida, hinchada las pelotas, desbordada.
Caminó y rápidamente llegó, alcanzó el humo negro. En escena estaban los tipos verdes omniscientes (por qué CARAJO tienen que ser omniscientes???) , gente común a los gritos y gente de la otra, con sus patoterismo, sus palos y su mierda.
Flor se paró, observó y escuchó tiesa y muda. Caos total. 'Queremo la lu!, queremo al intendente!' y gritos gritos gritos.
En eso una mina, una de esas, de bermuda, con los puchos en la cintura, botella de vidrio en mano y sin la mitad de los dientes, se paró en el medio: 'HASTA QUE NO NOS DEVUELVAN LA LUZ, ACA NO PASA NADIE!'. Fue el dedo que subió el interruptor en mi cabeza. Mi sobrina, yo, vos, aca , hora y pico, quien sos vos, tu mierda, mis derechos, tu mierda, mi sobrina, mi sobrina, mi sobrina, la botella, tus puchos, quien carajo en el mundo sos vos. De vestidito y sandalias, el contador me fue de cero a 100 en un segundo, y de repente tenía más pulsaciones por minuto que las que había tenido en lo que iba del día. De repente me le fui encima, le grité una maraña de cosas que me retrucó con mas gritos y que fueron los argumentos de por que, inmediatamente después, la iba a agarrar del cogote. Sentí manos en el cuerpo que me frenaban y me tiraban para atrás, sentí la voz de mi vieja, sentí calor, mucho calor y vi como la cosa esa retrocedía. El dueño de las manos era un gendarme, me sacó, me salvó, la salvó. Me volví al auto con el mismo impulso con el que había bajado porque supongo que mi cuerpo entendió que verdaderamente había perdido los estribos y me protegió de que haga cualquier cosa sin enterarme . No hablé por un rato, la sangre ebullía.
Sentí bronca pero después sentí un poco de vergüenza y NADA de arrepentimiento. 'Flor! Por qué te bajaste?? es peligroso! no tenes que hacer esas cosas!' Me dijo la esposa de un familiar de una familiar. Le contesté con una encogida de hombros, pero la respuesta resonó adentro mio.
Es que ya estoy hinchada las pelotas de que me violen.
9.12.10
Volver.
8.12.10
Checklist 2010.
Ir a Rosario en Semana Santa: Hecho. Promocionar las materias promocionables y aprobar las aprobables: Casi, lo primero fue por la mitad. Dar dos finales: Sólo uno y está en marcha. Mudarme: Hecho. En tal caso, conseguir trabajo extra: No fue necesario. Pagar Ingresos Brutos: Me doy por vencida. Comerme una pizza de Ugi's: Varias. Comprar una heladera: Vino de regalo. Ir al planetario: Noup. Hacer comedia musical: No da el presupuesto. Ir un fin de semana a Colonia: Cambiazo por fin de semana a San Pedro. Mantener una cuota semanal de actividad física: Ponele. Leer muchos diarios: Virtuales. Hacer fiaca en la cama al menos media hora, al menos tres veces a la semana y disfrutarla: Nunca en la vida. Ir al flebólogo: Hecho. Pasar más sábados con amigos: Nada más lejos . Pasar más domingos en familia: Aprox. Pasar todos los ochos con el bichito: Hecho. Comer con menos sal: Mal que durará 100 años. Ver Pulp Fiction: No hubo tiempo, pero vi La Lista de Schlinder. Saber más de política: Pff, me retracté. Hacer taller de narrativa: Noup. Ir al Colón: Sólo la intención. Seguir siendo goma: Un poco y un poco iceberg. Seguir siendo nerd: Siempre, y con pendiente positiva. Ir, al menos, a un recital grande: A ver a la negra piernilarga, yeah! No usar reloj: Sin esfuerzo. No aburrirme: Salvo los domingos. No excederme: Salvo con el sarcasmo y el dulce de leche.
Estoy bastante al horno por lo que veo.
4.12.10
Pasatiempo.
3.12.10
2010 académico: The end.
22.11.10
Seminare.
17.11.10
Empieza con V.
14.11.10
Dichos y no dichos de sábado en familia.
- Bueno, hagamos un ping-pong de preguntas y respuestas. Yo empiezo y no vale mentir. Tía, tenés novio?
- No.
No miento pioja, como te voy a mentir. Nunca te mentiría.
·~·~·~·
- Tía, mis papás me dijeron que si apruebo las materias puedo ir a ver a Slipknot en Febrero. Me llevás?
- Si, piojo me voy a poner adelante tuyo así (pose de patova) mostrando estos bíceps, y el que te toca lo mato.
Enano, hace rato dejaste de serlo. Ahora me sacás más de media cabeza y hablás como Pergolini. Pero vos aprobá, que yo te cuido.
·~·~·~·
- Tía porfa, no lo dejes poner música a Martín. Esa música que escucha es como...como si te apretaran los huevos con una tenaza. No sabés el dolor de huevos que es esa música.
- Bueno, que se yo, es lo que le gusta a él. Hay que respetar los gustos de cada uno y todo el día estuvo puesta música que a él no le gusta, así que dejemoslo que ponga un ratito su CD.
Igual Tom, te banco a morir. Lo que hacen esos tipos frenéticos desquiciados vestidos de Jason es ruido insoportable, la verdad me incendia el cerebro y prefiero escuchar una vieja tirándose pedos. Pero que le vamos a hacer, se tuvo que morfar a Marcela Morelo todo el día, pobre.
·~·~·~·
- Ma, no me gusta vivir en la capital.
- Ya sé, hija.
Estoy a 15 minutos del laburo y de la facu a un poco más, pero al menos me tomo un sólo bondi. Ya no más Sarmiento, no más Liniers, no más Once, no más 28, no más 57...y no sólo no más 'viajar dos horas y media en hora pico', con el tiempo y esfuerzo físico que eso demanda, sino también chau a soportar TODO tipo de cosas en el medio. Pero de verdad sabés que extraño? Si, porque sabés que soy una piba de barrio. Extraño vivir en una casa con patio, que ladren los perros y que los fines de semana no pase nadie por la calle. Que las cosas no midan más de 6m de alto y que las cosas más altas sean los árboles, que suenan cuando hay viento. Porque vivir en 35m2, adentro de una pajarera y entre dos mayúsculas avenidas, simplemente no me cabe. Me cago en el Farmacity, en la línea B, en La Continental, en el Sport Club y en el chino de Bulnes y Guardia Vieja. Me cago.
·~·~·~·
- Hey, vos no jugás al voley?
- Si, pasa que nos turnamos, porque somos impares y ahora salí yo.
- Ah, pero chicas, no hay problema, entro yo para este equipo, que ella entre para el otro y estamos iguales!
- Ah, no, pero eso es trampa, porque ella es más grande.
- Y juega mejor!
- No! Entonces que venga para el nuestro!
- Ay, martina! Vos siempre tramposa!
- No! que venga para el nuestro!
- Pero mejor hagamos cinco y tres!!!
- No!!!! es un afano!!!! Callense todas!!! NO!!! ELLA NO PUEDE!!!! NO !!!!! QUE NO JUEGUE QUE SE VAYA!!!QUENOVENGA!! QUESECALLE VOSCALLATE YONOMECAYONADA VOSQUESIEMPREESTASPELEANDOYGRIT.!!!!!
(...)
- VES???? MIRÁ! AHORA ARMASTE QUILOMBO!
- Oooook. Jueguen solitas, voy a buscar Coca.
Los niños, cual reacción química, evolucionan espontaneamente hacia su punto de equilibrio. Pero, cambiando mínimamente las condiciones, cual teoría del caos, la evolución puede ser hacia un lugar completamente impredecible. Yo me fui por Coca hasta una mesa donde las perdí de vista. De todos modos y por fortuna, cual experimento de Shröedinger, desde la mesa era imposible saber si el gato sobrevivió o las niñas lo mataron a gritos.
·~·~·~·
- Tía quiedo id al baño.
- Bueno, esperá porque esta ocupado.
- Bueno, y quiedo id a ESE baño.
- No, eso no es un baño.
- Pod qué?
- Porque es un galpón.
- Pedo quiedo que sea un baño.
Amorcito de mi vida, así nace una utopía.
·~·~·~·
- Andrés, que estás haciendo?
- Me gusta da pideta y estoy midando la padte fditdada.
- La qué??
- La padte fditdada, donde sale el agua.
- La parte qué????
- LA PADTE FDI-TDA-DA!
- Andrés, que es esa palabra????
- FDI-TDA-DA TÍA!! QUE NO ENTENDES QUE SOS TONTA???
- Ay Lau, no se que palabra dice.
- Jajaja, 'filtrada' dice Flor, es que no le sale bien la erre!
...
- VISTE?? ES TONTA LA TIA, MAMI!!!!
Así dicen. Los niños y los locos dicen la verdad.
·~·~·~·
- Que lindo día pasamos! No enana? La pasaste lindo?
- Shi, estó contenta... y tía se queda.
- No, la tía se tiene que ir.
- No, tía se queda.
- No mi amor, la tía se tiene que ir a su casa! .
- …Po-qué?
- Y...porque está cansada.
- Po-qué?
- Porque jugó todo el día con vos y quiere domir!
- ...po-qué?
- Porque tiene sueño. Vos tenés sueño?
- Shi.
- Bueno, la tía también. Chau, Jose!
- No, tía se queda.
Enana, la tia SIEMPRE se queda. Te escucha, te vive y se queda. Aunque se vaya al fin del mundo.
13.11.10
La teta asustada.
Drauzio Varella, Oncólogo brasileño
7.11.10
Felíz día Felíz.
Puede fallar.
Tarde de Domingo, FQ2 y Google Translate de por medio:
No puedo parar de reirme.
4.11.10
Paliza.
“Mi nombre es Neno, bueno, eso no dice mi documento pero todos me dicen así. Llamo porque quería pasar mi dirección de mail al aire, porque me separé hace ya dos meses y me interesaría conocer chicas”
Wainraich le hizo un par de preguntas. En una, Neno tiró un “...además escuché que Julieta va a ser un desnudo para Playboy y le quería pedir por favor que no lo haga.” Eeeeeeuu! (quilombo en el estudio). Neno remató con humor “es que soy no vidente y si Julieta hace el desnudo voy a sentir que me estoy perdiendo de mucho” ...Grillos. Lo dijo en serio y mas que risas, les (nos) dio cosita.
El caballero tenía 37 años, y acababa de cortar una relación de dos con su novia, una señorita 'si' vidente mamá de una nena de 7 años...“pero viste como son las parejas, se acabó el amor y bueno, aca estoy” Pero por la voz de sonrisa en la boca, notamos que estaba contento. Seba se lo dijo y él lo reafirmó.
“Y decime, vivis solo?” “Si, vivo solo. Bueno, tan sólo no, mi mamá vive en una casa adelante.” “Y te manejás bien?” “Si, en casa me manejo bien. A veces me olvido de que se hizo de noche y no prendo la luz, me doy cuenta cuando viene alguno de mis amigos y me dice algo...pero estoy tranquilo...soy jubilado, porque por la discapacidad me jubilé antes.(…) la gente me ayuda, pero a veces me da risa. Me preguntan 'no usas bastón en tu casa?' jajaja para qué quiero el bastón en casa?? La vez pasada, ponele, era de noche y tenía que cruzar la barrera de Burzaco, que es donde vivo, y vino un señor y me dijo 'yo te ayudo' . Fue muy gracioso, el señor me quería cruzar guiándome con su linternita en la mano y yo como le explicaba que para mi era lo mismo y además me sabía el camino de memoria? Jaja fue muy gracioso!..”
“Che, y te puedo preguntar si sos no vidente de nacimiento?” “no, hace ocho años mas o menos perdí la vista. Un año empecé a no ver bien, por la diabetes, y bueno, me quedé ciego. Me hicieron un transplante, y ahora estoy en lista de espera de vuelta”
“Che Neno, y hay chances de que puedas volver a ver? Digo, alguna operación o algo que te permita ver de nuevo? ”
“Si, hay. Lo que pasa es que hay que esperar porque todavía no se desarrolló. Lo último que escuché es que en Japón están haciendo unos trasplantes que les ponen como una camarita y pueden leer el diario y manejar en lugares cerrados, porque es algo que todavía no está homologado, así que bueno, por ahora eso sale 75mil dólares y se está probando. Pero yo mientras sabés lo que hago? Saco fotos. Tengo un celular que saca fotos y saco fotos de todo. Saco fotos y fotos. Y las guardo...porque cuestión de esperar, viste como es la tecnología, si hace diez años los celulares eran como baterías de auto... y yo tengo nada más que treinta y siete.”
1.11.10
(A) roces
Estoy acá para la posteridad. Para decir que yo lo vi, yo fui parte, y desde éste lugar escribo como testigo y protagonista. Tuvo origen en una idea, y sobre ella un imperio y una guerra silenciosa que todavía no llegó a su apogeo.
Hace tiempo que mis descubrimientos golosineros tienen origen en el kiosco de la facu, el del centro de estudiantes. Éste fue un hallazgo de ese lugar, allá por septiembre del año pasado más o menos.
Intervalo durante, haciendo un escaneo rápido, mis ojos detectaron algo nuevo: ALFAWHAT?? Me acerco: ‘Alfajor de arroz...chocolate + dulce de leche a sólo 74 Kcal cada uno’ Bueh, vamo a ver de que se trata. El chocolate era MUY amargo y el dulce de leche era de mentira, pero en líneas generales zafó y mitigó mi ansiedad de gorda, casi un oasis para mi dieta. Además del pedazo de telgopor, me comí muchas gastadas de gente que de todos modos, no dudó en mordérmelo y, a pesar de eso, pronto pasó a ocupar el lugar de mi colación top.
Así empezó, así lo vi nacer, pero lo que siguió fue cada vez más intenso.
Choco Arroz conquistó los maxiquioscos, ofreciendo su ejemplar de chocolate amargo relleno con ‘dulce de leche’ (comillas comillas). Alfarroz, su river, se impuso rápidamente compitiendo por un espacio en la góndola. La lucha era pareja hasta que una noche, en una estación de servicio de Almagro, pedí un alfajor de arroz y me dieron uno gordo, de etiqueta verde, un nuevo personaje en escena: Natuel. Con su grotesca capa de chocolate y desbordante dulce de leche (comillas comillas), pasó a ser mi marca predilecta (la vida de los que hacemos dieta, a veces puede ser muy triste).
La guerra acababa de empezar.
Fue una desgracia con suerte, la que trajo a mis manos otro personaje. Yo esperaba envolver mi lengua con ese dulce de leche (comillas comillas) de la pseudogolosina de etiqueta verde, pero me encontré con otra cosa: El Natuel relleno de limón. Con gusto a ‘Tita’ , la variante se impuso en territorio no ocupado por las preexistentes Choco Arroz y Alfarroz. La primera no tardó en alcanzarla: Choco Arroz relleno de limón, pronto pobló las exhibidoras. Natuel no se quedó en el molde, variantes de chocolate negro y relleno (vomitivo) de naranja y de frutos del bosque anotaron otro tanto. Durante esa puja, Alfarroz se puso a tono introduciendo en los maxikioscos su ejemplar negro relleno de limón, pero además aprovechó el descuido de sus dos competidores adelantándoseles con una jugada clave; lanzó la primer versión de la pseudogolosina, vestida de blanco: El Alfarroz con baño de yogurt y relleno de dulce de leche. Choco Arroz soprendió con una nueva edición negra, pero ésta vez, con un bien logrado sabor ‘Marroc’.
En algún momento subió al escenario un personaje superlativo, cuyo linaje lo hacía un peso pesado. Entró pisando fuerte y no me equivoco al afirmar que metió miedo a sus enemigos, porque un Cachafaz es un Cachafaz, aunque tenga tapas de arroz. Sin embargo era demasiado rico como para ser light y no nos equivocamos. Al leer el rótulo caíamos en la cuenta que, en efecto, doblaba en sabor pero también doblaba en calorías a sus contrincantes. Entonces, su imposibilidad de catalogar como ‘colación’ (sino más bien como ‘permitido’ ) le impidieron convertirse en un actor protagónico de este cruce.
Por un tiempo la lucha siguió estática. Las cartas estaban jugadas y los actores batallaban de sol a sol en la calle, mano a mano, a fin conquistar el corazón del consumidor a dieta o celíaco. La tendencia a la estabilidad parecía inminente; pero en secreto, Choco Arroz trabajaba para dar el batacazo otra vez; inédito; lanzó el Choco Arroz relleno de dulce de leche pero... cubierto de chocolate blanco! Y nada de comillas, chocolate blanco, carajo!.
Y para ese estadio, habiendo ya definido claramente mi inclinación, pensé que nada más podía pasar en el escenario de esta guerra. Wrong. Los últimos golpes que presencié, los dio Natuel : versión cubierta de chocolate blanco y relleno de avellanas, ‘Natuelitas’ (galletitas de arroz sabor limón, rellenas de nada, pero menos calóricas) y versión triple (sobredosis de bienestar ¿? ) rellena de yogurt de frutos del bosque.
Si, pienso lo mismo que vos ; que me compre una vida y también que esta gente ya la limó, con L grande. Pero no me animo a decir que acá termina la historia, porque si algo aprendí de presenciar este año de lucha, es que nunca está dicha la última palabra.